BIENVENIDO A LA CATEDRAL DEL HUAPANGO

Conoce una de las danzas con más tradición de nuestro país y diviértete viendo a cientos de parejas hacer vibrar el tablado en San Joaquín. Sin duda, no hay un desplegado de colores, una variedad de movimientos, ni una oferta de sonrisas más amplia que la que puede verse cada año en el Concurso Nacional de Huapango en el mes de abril. Cientos de parejas de todo el país, e incluso de Estados Unidos, asisten desde 1970 a este evento, reconocido por el Instituto Nacional de Bellas Artes como el tercer festival más importante del país.

Multiétnico y pluricultural, este baile se asemeja a la zona geográfica a la que pertenece. Con rasgos musicales característicos de la región huasteca (Querétaro, San Luís Potosí, Hidalgo, Tamaulipas, Puebla y Veracruz), el huapango vincula las tan diferentes identidades que en ella conviven y homogeniza sentimientos en un baile milenario y enormemente escuchado.

El huapango se divide en dos estilos: el son huasteco y el son arribeño. Estribillos de rimas cantadas en falsete se componen entorno al violín, la jarana y la guitarra quinta que acompañan el verso. Coplas de alegría, amor y tristeza, narran la esencia de una forma de vida. Desde el contacto con la tierra, el destino espiritual o la conciencia social, todos los temas son motivo de canción.  

Querétaro es escenario de este extraordinario lenguaje musical que transporta consigo una cultura y exige de sus ejecutantes una habilidad poética y un ingenio que se refleja en los versos de sus canciones, producto de la tradición oral, el huapango se nutre del intercambio entre generaciones y evoluciona constantemente.